Expansores dentales Madrid
Ampliamos su paladar antes de que sea tarde. Mejor entrada de aire por la nariz, más espacio para la lengua, más margen para que sus dientes salgan bien colocados.
Ampliamos su paladar antes de que sea tarde. Mejor entrada de aire por la nariz, más espacio para la lengua, más margen para que sus dientes salgan bien colocados.
El expansor es un aparato que amplía el paladar cuando es demasiado estrecho. Y el paladar no es solo el techo de la boca: es el suelo de la nariz. Ampliarlo a tiempo da más espacio a los dientes, a la lengua y a la vía aérea al mismo tiempo.
Por eso invertimos el orden. Entre los 4 y los 11 años usamos expansores para dar amplitud a las arcadas; a partir de los 11–12 alineamos. En ortodoncia adolescente hacemos lo mismo aunque empecemos a los 13: primero expandir, después alinear. Saltarse la primera fase es lo que hace que años más tarde los dientes vuelvan a apiñarse.
Trabajamos con expansores semirrápidos, en ambos maxilares, respetuosos con el crecimiento del niño y mínimamente invasivos.
Si reconoces a tu hijo o hija en dos o más puntos, probablemente necesite valoración:
Detectarlo pronto es lo que evita ortodoncia agresiva, extracciones o cirugía maxilar más adelante. La ventana está abierta pocos años; después se cierra.
En Clínica Pedroche, en Calle Espalter 8 junto al Retiro, tratamos el expansor como lo que es: la primera fase de un tratamiento que guía el desarrollo facial del niño, no un aparato aislado para «hacer hueco».
«No hacemos hueco a los dientes. Damos espacio a la boca para que crezca como debe.»— Método Integral Pedroche
Qué hace diferente al método:
Nuestro enfoque se basa en prevención y diagnóstico temprano. En las revisiones evaluamos si el paladar está creciendo bien y si hay signos de respiración bucal —ronquidos, pipí en la cama, falta de atención en clase, bruxismo—. Detectarlo a tiempo evita tratamientos mucho más largos en la adolescencia.
En la primera visita evaluaremos mediante una radiografía: la vía aérea y la posición maxilar y dental. También un escáner digital en la que veremos tu oclusión y puntos de contacto dentales. Mediante una inspección visual valoramos encías y piezas dentales. Haremos una revisión 360º
Una vez que hemos recabado toda la información con pruebas técnicas, visuales y con la historia médica del paciente, nos ponemos a trabajar en el estudio para planificar el caso y mandarlo a laboratorio para la creación de los expansores a medida.
Una vez que sepamos que va a llegar a la clínica, avisamos con antelación para la colocación de los expansores. No duele, sólo tiene que encajar en las piezas dentales dónde va sujeto tanto en el paladar como en la mandíbula, y acostumbrarse a ellos durante la primera semana. Nuestro equipo te dará instrucciones posteriores y te formará para que empieces a dar vueltas y que vayan cumpliendo su objetivo, que es expandir los maxilares.
Las citas frecuentes a consulta son entre 6 y 8 semanas dependiendo de la fase en la que estemos. En estas consultas el equipo de ortodoncia hará seguimiento de tu caso e introducirá tus métricas de desarrollo. Trabajamos con datos para que podáis tener una idea de la amplitud de la vía aérea. El resto de factores son visuales y sobre todo, de salud.
Prevención temprana: Evita problemas dentales mayores en el futuro.
Espacio ideal: Corrige el apiñamiento al ensanchar el paladar y conseguir un perfil recto.
Mejor respiración: Favorece el flujo de aire al ampliar las vías respiratorias.
Corrección eficiente: Simplifica tratamientos ortodónticos posteriores.
Un tratamiento con expansores bien hecho no depende solo del ortodoncista. Depende también del otorrino que valora si tu hijo respira bien por la nariz, del logopeda miofuncional que reeduca la posición de su lengua y del odontopediatra que le acompaña en cada revisión. En Clínica Pedroche están todos en el mismo edificio, hablándose entre ellos sobre su caso —no derivándote de una consulta a otra mientras la ventana de crecimiento se cierra.
La edad ideal para usar un expansor dental es entre los 4 y 11 años, justo cuando los huesos del paladar aún están en pleno crecimiento y son más fáciles de moldear. A los 12 años, el crecimiento craneofacial del niño se ha conformado al 90%. Cuanto más joven sea el paciente, más sencillo será el proceso, ya que el cuerpo responde mejor a los ajustes en esta etapa. En el caso de adolescentes y adultos se utilizan los mismos aparatos para ampliar paladar y crear un perfil recto con distintos protocolos.
No duele al colocarlos, hay que anclarlos a las piezas dentales. Es común sentir una ligera presión o molestia en el paladar, pero cuando se va expandiendo al hacerlo de forma muy lenta, apenas molesta. Nuestro equipo del área de ortodoncia está preparado tanto online como de forma presencial para que contactes y podamos resolverlo.
El tiempo que tendrás que usar el expansor depende de tu caso en particular, pero lo habitual es que el tratamiento dure entre 9 y 18 meses, depende de si eres niño o adulto. Durante este período, el aparato no solo ensancha el paladar, sino que también ayuda a estabilizar los maxilares en su nueva posición. El equipo de ortodoncia será quien te dé los tiempos y te informe sobre el progreso. Pero cada caso es diferente.
expansor se ajusta con un pequeño tornillo central que se gira usando una llave especial. Al principio puede sonar complicado, pero tu ortodoncista te enseñará cómo hacerlo (y créeme, no es tan difícil como parece). Normalmente, tendrás que realizar los ajustes de forma regular, siguiendo al pie de la letra las indicaciones del especialista. ¡Es un proceso sencillo, pero clave para el éxito del tratamiento!
