«¡No sé qué me hicieron, pero salí nuevo de allí!»
Así nos cuenta Pepe su experiencia tras pasar de un aparato removible a ponerse implantes en nuestra clínica.
A sus 86 años, Pepe ha ganado calidad de vida: «La boca me ha dado más años. Nunca creí que la iba a tener como ahora.»
Ahora disfruta de su comida favorita sin problemas: «Antes no podía comer muchas cosas porque me hacía daño, ¡y ahora no me privo de nada!
Pero lo que más nos llena de orgullo es lo que dice sobre nuestro equipo: «Las personas de la clínica son ángeles. Me tratan con un cariño y simpatía fuera de serie.»
Cuida tu salud con nosotros