¿Has notado que tu hijo no puede cerrar la boca?
Sus labios no contactan en reposo.
Cuando termina de hablar o está jugando, sus labios se quedan entreabiertos y no sellan.
En la mesa comiendo, no puede masticar si cierra la boca, le cuesta.
Detrás de una boca sin sellado, hay un paladar estrecho y un apiñamiento dental en las arcadas.
Dependiendo de los milímetros que tengan en reposo, así será su apiñamiento. Más mm, apiñamiento más severo.
Pero esto no sólo va de apiñamiento y paladar estrecho, estos son sólo síntomas que tienen como origen: LA RESPIRACIÓN BUCAL.
El problema no desaparece con la edad, es necesario intervenir de forma temprana.