Antes: Un paladar estrecho y una mandíbula retraída.
Después: Un perfil más armonioso, labios con mejor soporte y una vía aérea más amplia, con más calibre.
Lo que conseguimos con ortodoncia en adultos sin cirugía:
- Corrección de la estructura facial.
- Eliminación de ojeras y mejora en la mirada.
- Más espacio para respirar mejor.
Gana estética y salud al mismo tiempo.