Estamos diseñados para respirar exclusivamente por la nariz, ya que en ella existen filtros especiales que detienen muchos gérmenes y partículas nocivas que están en el aire e impiden que entren en nuestro organismo. En cambio, al respirar por la boca, el polvo y las bacterias ingresan directamente en nuestro sistema.

Como padres debemos procurar que nuestros hijos desde bebés mantengan su boca cerrada y como individuos debemos ocuparnos de mantener nuestros labios unidos tanto como sea posible (incluye reposo, rutina y actividad física).

Ventajas de la respiración nasal:

  • El aire se filtra a través de los pulmones.
  • La oxigenación del cuerpo comienza en la mucosa de la nariz y se inicia el intercambio de gases.
  • El aire que pasa por la nariz favorece la mezcla adecuada con un gas con increíbles propiedades vasodilatadoras: el óxido nítrico. El óxido nítrico hace que los pulmones se dilaten mejorando así el proceso de absorción del oxígeno, fundamental para todos los órganos.
  • Depura el aire y elimina la suciedad reteniendo las partículas.
  • La nariz está diseñada para evitar la deshidratación y mantiene una temperatura del aire, compatible con la temperatura interna del cuerpo.

¿Qué consecuencias tiene respirar por la boca?

Existe un patrón dental asociado con la respiración bucal que se caracteriza por lo siguiente:

  • Arco dental superior estrecho
  • La lengua nunca descansa en el paladar
  • Maxilares superiores pequeños y hacia atrás
  • Aumento de la incidencia de caries

Si una persona respira por la boca, la lengua no descansa en el techo de la boca porque interrumpiría el flujo de aire, así se origina en mal hábito de mantener la lengua entre los dientes para poder respirar. Si esta forma de respirar se mantiene en el tiempo, la mandíbula se vería tan afectada que tendría un subdesarrollo.

En una boca sana, el maxilar superior debería ser más grande que el inferior para que los dientes superiores coincidan fuera de los inferiores. Si el maxilar superior es estrecho, la mordida no produce el contacto ideal entre las piezas dentales.
Las personas que respiran regularmente por la boca incluyendo los niños, tienen un retroceso en la posición del maxilar superior dentro de la estructura craneal, y restringen en mayor o menos grado la vía aérea, por lo tanto, aumenta su propensión a desarrollar problemas respiratorios futuros como la apnea del sueño ya que cuanto menos sea la vía aérea, menos espacio hay para que el aire pueda pasar a los pulmones.

Signos orales de la respiración por la boca y el empuje de la lengua:

  • Paladar estrecho y profundo
  • Mordida abierta
  • Encías hinchadas
  • Mal aliento
  • Amígdalas grandes

¿Y los signos faciales?

  • Cara alargada
  • Mandíbula inferior protuberante
  • Mandíbula inferior en retroceso
  • Mordida cruzada
  • Bolsas profundas debajo de los ojos
  • Asimetrías dentales y faciales.

¿Qué podemos hacer si observamos estos síntomas en nosotros o nuestros hijos?

Acude a un dentista u ortodoncista especializado en vía aérea es la única forma de prevenir, establecer buenos hábitos y corregir los daños que ya están debido a una respiración inadecuada.