Las caries las provocan microorganismos que hay en la boca al descomponer alimentos sólidos y líquidos, que causan una descalcificación del diente. Al principio se aprecia el diente reblandecido y posteriomente se puede ver un agujero en el mismo. Con el tiempo su evolución será llegar hasta el interior del diente donde crearán infección.

La caries son más frecuentes en niños y jóvenes, cuando sale un nuevo diente a la boca es más sensible al ataque de microorganismos, aporte de sustancias ricas en azúcares, ácidos, bebidas carbohidratadas, etc.. que agraden la superficie dura del esmalte. Por ello hay una alta incidencia de caries entre de los 3 a los 18 años.

Según la alimentación, higiene, propiedades individuales de la saliva y de los microorganismos que hay en la boca habrá personas más susceptibles que otras a padecer caries. Incluso entre hermanos podemos encontrarnos uno con muchas caries y otro con pocas o ninguna.

Las caries en niños se eliminan bajo anestesia local como en los adultos, y con los mismos materiales de resina blanca (composites) se sustituye el tejido dental estropeado. Las caries en los niños suelen evolucionar rápidamente, por ello son profundas y
sin anestesia, no es posible hacer correctamente un empaste.

Los motivos para empastar los dientes de leche son:

 

– Que puedan cumplir la función masticatoria.

Guiar la colocación de las muelas de los 6 años o primeras muelas definitivas que saldrán justo detrás de la dentición temporal.

Mantener el espacio para los dientes definitivos que se empiezan a formar debajo de ellos.

 

 

Cuando las caries en dientes de leche aparecen entre dos piezas suelen ser profundas y están cerca del nervio. Está indicado hacer un tratamiento llamado pulpotomía (eliminación parcial del nervio) o pulpectomía (eliminación total del nervio).

Una circunstancia particular en niños son las caries de biberón, que son descalcificaciones extensas que ocurren en superficies lisas normalmente en dientes anteriores ( incisivos y caninos ), como consecuencia de dar biberones con zumos ácidos o líquidos azucarados para que se duerma el bebé, por lo que se quedará la tetina impregnada de estas sustancias mientras duerme.

Estas sustancias que se quedan mucho tiempo sobre los dientes en una boca en la que no hay saliva al estar dormido el niño. Producen caries extensas al faltar el movimiento de labios y lengua que retiren estos alimentos de los dientes, sin contar con la protección de la saliva ante estas sustancias.

En la Clínica Dental Fernández Pedroche esta adaptada perfectamente para que los más pequeños se sientan como en casa, y contamos con un equipo médico especializado en Odontopediatría capaz de encontrar el mejor tratamiento para tus hijos.