Una buena salud bucodental mejora el rendimiento de los deportistas. Es una afirmación comprobada científicamente que, sin embargo, no cumplen a rajatabla los amantes del deporte. Varios estudios tanto en España como en otros países han establecido una relación directa entre la higiene oral y las lesiones musculares porque las caries o enfermedades como la gingivitis liberan bacterias a la sangre que incrementan el riesgo de lesión muscular.

Si tenemos en cuenta los resultados de este estudio, su buena práctica o evitar problemas musculares estarán directamente relacionados con un correcto cuidado de nuestra cavidad oral. Además, cuando se corre, se tiende a respirar por la boca que se nos termina secando y produce menos saliva que es la que actúa como protector de los dientes.

¿Qué deben tener en cuenta los ‘runners’?

Mantén una correcta higiene bucodental. Sigue los consejos de tu dentista de confianza: cepilla los dientes después de correr, sobre todo, si se han consumido carbohidratos.

Evita el exceso de las bebidas con azúcar o productos como barritas energéticas porque pueden provocar caries o erosión dental.

Vigila tus encías porque las enfermedades periodontales extienden las bacterias por todo tu organismo y terminan dañando tus músculos y articulaciones.

Sigue las instrucciones de tu dentista para masticar de forma correcta. Una mala oclusión puede afectar a tus músculos, provocando incluso, dolor de espalda.

¿Tienes todas tus piezas dentales y están en buen estado? Aquellas que faltan hacen más difícil masticar y tu alimentación puede verse resentida y tu energía a la hora de correr, mermada.

Usa protector bucal recomendado por tu dentista. No todos son iguales ni protegen igual ante previsibles golpes o traumatismos en una mala caída que puede terminar fracturando tus dientes.

Evita el consumo de tabaco y alcohol. No sólo es perjudicial para la práctica deportiva, también puede derivar en un cáncer de garganta o de boca.