Presentamos el siguiente caso real de una niña de 8 años con deglución infantil que muestra los incisivos separados. Esta anomalía está causada por un estímulo negativo: al no apoyar la lengua en el paladar, la interpone entre los incisivos al tragar. Veamos el diagnóstico y tratamiento que ofrecimos.

 

Diagnóstico

La paciente acudió a revisión, donde se le informó de que como consecuencia de no haber hecho el tránsito natural de la deglución de bebé a la adulta, presentaba un estímulo constante al tragar y comer que condicionaba el desarrollo de su boca desfavorablemente.

 

Evolución

La separación creada entre los incisivos por la deglución es mantenida por un círculo vicioso, ya que necesita seguir interponiendo la lengua para poder sellar el espacio libre y poder comer y tragar. La evolución de esta boca presentará una mala función masticatoria, no podrá ser bilateral y la boca tendrá un desgate o envejecimiento desigual y no acorde a la edad.

 

Tratamiento

Haremos un tratamiento de ortopedia y rehabilitación neuroclusal para ensanchar el paladar durante cuatro meses y modificar el plano oclusal.

Controlaremos la función para permitir el contacto entre incisivos con aparatología hasta que cambien los dientes primarios restantes. Educaremos la función lingual utilizando un aparato que evite que la lengua se meta entre los dientes.

Es recomendable acudir a un logopeda para corregir la deglución para y estabilizar así el tratamiento dental. Cuando la paciente tenga 11 ó 12 años y haya finalizado el recambio dental habrá que valorar si precisa un tratamiento ortodóncico.

Tras un año de tratamiento, se aprecia ya el contacto entre incisivos, lo que estimula que se desarrolle una masticación correcta.

 

Comentario al tratamiento

Si los niños empiezan a venir a la consulta dental con 3 o 4 años es muy fácil elegir el momento adecuado para corregir la función en base a las condiciones particulares de cada boca y la madurez del niño para tener una colaboración favorable al tratamiento.