CASO REAL:

En muchas ocasiones, sufrimos dolores y molestias en distintas partes del cuerpo pero no sabemos qué los produce. Este es el caso de una mujer de 28 años que acudió recientemente a nuestra clínica. Una paciente que se había acostumbrado a vivir con dolores y molestias constantes, a luchar para sobrellevar un día a día marcado por el cansancio y el dolor.

Acudió a nosotros explicándonos que sufría molestias en la zona izquierda de la mandíbula, unos chasquidos que le generaban dolor en el oído izquierdo. Su mandíbula estaba limitada: tenía que realizar movimientos complejos para poder comer.

Notamos, además, un desplazamiento del menisco articular hacia delante, por lo que le colocamos una férula para separar los dientes y la articulación, para que el menisco se recolocara entre el cráneo y la mandíbula.

Tras cuatro meses de uso durante 24 horas al día, desapareció progresivamente el dolor de oído, pero en posteriores revisiones la paciente nos indica una recaída: vuelve a sentir dolor en el oído izquierdo y en la cabeza y múltiples molestias.

El dolor desespera a la paciente

La paciente nos cuenta que sufre dolor de cabeza alrededor del ojo izquierdo, náuseas, vómitos, pérdidas de equilibro, tics en el ojo izquierdo, alteración del gusto, que ha perdido sensibilidad en la cara y un sinfín de síntomas que le impiden disfrutar de su día a día como una persona normal.

Varios especialistas le explican que podría ser fibromialgia o fatiga crónica proque también le cuesta mucho dormir y se siente cansada constantemente. Todo esto le lleva a estar alicaída y le recetan antidepresivos que ella se niega a tomar.

Tras una nueva exploración comprobamos que sufre un síndrome compresivo mandibular: la anatomía de su cara sumada a las posturas de la misma han dañado progresivamente el nervio trigémino, responsable de la sensibilidad en la cara.

Comprobado esto, establecemos el tratamiento:
– Ha de corregir determinadas posturas.
– Le ponemos un aparato para equilibrar su boca.
Le quitamos un implante que le pusieron hace años para descomprimir la zona retromolar.

 

Estado actual

Hemos seguido haciendo revisiones a la paciente durante años. Han persistido los dolores de cabeza y no ha vuelto a sentir falta de fuerza ni malestar generalizado.

Actualmente usa una férula para dormir porque nota que aprieta las mandíbulas por la noche.

chica sonriendo

En muchas ocasiones, múltiples dolores que sufrimos en distintas partes del cuerpo tienen su origen en la boca. Un correcto diagnóstico apoyado por un tratamiento adecuado puede devolvernos una calidad de vida aceptable.

Gracias a las medidas que hemos tomado, nuestra paciente ha vuelto a disfrutar de una vida normal, ha vuelto a sonreír.